
Perdiendo mi vergüenza y olvidando hasta mi nombre
Regalándote mi duraciòn sobre tu cama
Presumiendo que fundida en ti no tengo prudencia y la cautela de ser sùtil queda muerta., Sòlo para querer gritarte que sucumbo y me desvivo ante tu aroma.
Encadenada al sortilegio de tus ojos.
Eres el maleficio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario