
En español o guaraní, no hay diferencia decir que soy un tremenda bastarda o reverenda imbécil. Es igual!
Tengo tantas puterías en mi cabeza. Tanta mierda que molesta al sentarme para escribir, tanta basura que su fetidez fastidia mi conciencia, lo envuelve y se arroja sobre ella, no la impide reaccionar. Ese olor exquisito, dulce fragancia de la mismísima puerqueza sale por mis ojos, mis odios, recorren mi aseado cabellito, en puntadas va tejiendose desde mi espina dorsal, girando 180 grados, llegando hasta mi barriguita donde asesina a las maripositas que alguna vez fueron asquerosas orugas que se alimentaban de la propia náusea de mis actos…
Hay que barbara que intensa Soy...
No hay comentarios:
Publicar un comentario